Ayer 25 de Marzo, los Cristianos Católicos celebran el día de la anunciación. Esta festividad es una de las más antiguas de su liturgia y está relacionada con el equinoccio de primavera, y esta efeméride hunde sus raíces un poco más atrás en el tiempo.

Pero estamos hablando de equinoccio, y sabemos que este evento astronómico ha ocurrido ya hace algunos días, más concretamente el pasado martes día 20 a media mañana. Entonces, ¿qué ocurre?, ¿hay dos equinoccios?, ¿se equivocaron al calcular la fecha?, ¿es un error del calendario?.

Pues no hay una única respuesta, es un poco de todo, vamos a tratar de echar un poco de luz al asunto.

Como antecedente, comentar aquí que estas preguntas me las había hecho muchas veces y eran recurrentes. Nadie me había dado una respuesta satisfactoria hasta que le pregunté a la persona adecuada. Me refiero a nuestro querido y admirado Dr. Juan Antonio Belmonte Avilés. Me envió un artículo en el cual había colaborado con el autor principal, A. Cesar González-García, en el que se trata este tema, del que voy a escribir aquí de la forma más resumida posible para no extenderme. Para aquellos interesados, recomiendo la lectura del mismo.

Cesar y Juan Antonio, citan varias interpretaciones del término equinoccio. Para no alargarnos, comentar aquí las dos que nos interesan:

  • Equinoccio astronómico. El Sol tiene declinación 0 δ=0.
  • Equinoccio de medio solsticio. Es el día medio entre los dos solsticios.

 

Calendarium Colotianum

Julio Cesar reforma el caótico calendario Romano Republicano asistido del astrónomo Alejandrino Sosigenes, con la intención de que se ajuste al año trópico y ajustar de nuevo las festividades con arreglo a las estaciones del año. Además, de que tenía también en mente de que el equinoccio de primavera cayese el 25 de Marzo, o VIII kal Apr en notación romana, después del Tubilustrium, último día del Quinquatrus, un festival en honor de Marte y Minerva que iba del 19 al 24 de Marzo (XIV a IX kal. Apr).

Aunque Sosígenes muy probablemente conocía el equinoccio astronómico δ=0, la conclusión de Cesar y Juan Antonio es que Julio Cesar eligió para su calendario el equinoccio de medio solsticio,que es el que coincide con la fecha de 25 de Marzo para la fecha de la reforma (45 a.c.).

El calendario de Julio Cesar, en adelante calendario Juliano, es en esencia el mismo que usamos hoy día, con una salvedad que consiste en la aplicación de la regla de los años bisiestos.

El calendario juliano intercala un día cada 4 años, lo que deja un año de 365,25 días. Pero el año trópico es un poquito más corto, tiene 365,2425 días. Lo que se traduce en unos 11 minutos extra cada año, y un día completo cada 128 años.

Tres siglos y medio después, en el Concilio de Nicea (año 325) se establece la regla para el cálculo de la Pascua Cristiana, referenciada al equinoccio de primavera, que se establece en el 21 de Marzo. En esta ocasión, la fecha y el desfase de casi 3 días del error de calendario, nos indican que el equinoccio elegido en Nicea fue el astronómico δ=0.

Illi supradicti iudices quibus datum est hoc facere per iustitiam. Anno ab incarnatione Domini M C XL IX Acta III nonas Septembris anno XII Regni Regis Ludovici iunioris Signum Bernardi Tarracone archiepiscopi

Los rituales y festivales asociados al equinoccio de primavera estaban muy arraigados, y continuaron celebrándose en la fecha tradicional del 25 de marzo. Incluso, durante el s. XIV se usó de nuevo como fecha para el inicio del año, a los que se llamaban anno incarnationis Domini El equinoccio astronómico se usaba para el cálculo de la fecha de la Pascua.

En Nicea no se arregló el desfase del calendario Juliano, que continuó añadiendo días a lo largo de toda la edad media. Hubieron varios intentos a lo largo de este período de enmendar el error, pero la iglesia se negó a corregirlo otras tantas. Y eso teniendo en cuenta la importancia de la fecha del equinoccio. En el s. XVI, el desfase era ya de 10 días, y el equinoccio se había ido al 11 de Marzo. Parecía evidente que ya no podían mirar hacia otro lado.

En 1572 el Papa Gregorio XIII pone en marcha una comisión para la reforma del calendario, que culmina con la bula Inter Gravissimas en 1582, en la que se suprimen los 10 días de desfase, y se toma de nuevo como fecha para el equinoccio el de Nicea de 21 de Marzo, así como una regla para no intercalar el día en algunos años bisiestos.

Este “nuevo” calendario, lo llamamos calendario Gregoriano, en honor del Papa Católico que impulsó la reforma, y es el que usamos hoy en día, y el que se ha extendido por casi todo el mundo.

Como conclusión, diremos que el desfase de algo más de 1 día entre el equinoccio astronómico δ=0. (22-23 de Marzo) Y el de medio solsticio (24-25 de Marzo) en el año de la reforma (45 a.c.) se arrastra con el error de casi 3 días acumulado entre esta y el Concilio de Nicea (325 d.c.) que lleva el equinoccio astronómico δ=0 al 20-21 de Marzo, y esta es muy probablemente la causa de la distancia de 4-5 días entre las festividades relacionadas con el equinoccio de primavera y el equinoccio astronómico. También decir que, esta distancia se sella definitivamente en la reforma de 1582 del Papa Gregorio XIII al llevar de nuevo la fecha a la del equinoccio de Nicea.

Fuentes: Which equinox, PARES